¨El arte no muere nunca, se renueva
siempre. La vida ofrece inagotables ocasiones de actualizar situaciones
diversas¨
Al reconocernos en el tiempo nos encontramos con diferentes
aspectos de nuestra personalidad, de nuestro
vivir y existir. Así, siempre miramos hacia atrás y encontramos una
parte de si atrapada en el tiempo.
Al entrar en la habitación de Vincent permite volver a mirarla con otros ojos, ofreciendo otras costumbres al público, habituado a un espacio inmutable permitiendo reconstruirlo a través del tejer, al vincular a la obra en el espacio que se transforma y adquiere otras dimensiones de expresión, por medio del hilar que a su vez es también pensar, de la importancia de los textiles y el tejido que han representado en el hombre una solución a su vida y un encuentro consigo mismo.
Tejer con cintas magnéticas es tejer con memoria, donde
alrededor del objeto se concentran imágenes de la memoria, enlazando asi
recuerdos ya contenidos en las diferentes cintas ofrecidas de un pasado que permite construir materia. Las
cintas me permiten penetrar en el recuerdo, afirmar el objeto poseedor de
memoria a partir de tal lenguaje, haciendo visible l que a simple vista no se
percibe que es la relación existente entre el ser y el objeto, objetos
cotidianos que conforman los minutos detenidos de nuestra existencia, donde no
solo la fotografía es documento de existencia, sino también los objetos que nos
hablan del recuerdo, de lo que queda al morir.
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