ENCARNACION DE LA CONTEMPORANEIDAD
-PERFORMANCE: MIRADAS ABYECTAS-
"No
es asombroso que el cuerpo, el sacrificado de nuestra cultura, regrese, con la
violencia de lo reprimido, a la escena de su exclusión".
Severo Sarduy
Desde
que el arte dejo de ser una simple representación los medios y las formas nos
han llevado al límite de la comunicación, percibiendo un cuerpo completamente
fragmentado en los espacios de las reformas del pensamiento. Las dinámicas del
arte en la lucha al mismo tiempo con las estructuras sociales establecidas dan cuenta de un ser cambiante y
mutante, un ser que no descansa en el espacio de lo pasivo y reprimido, un ser
que busca encontrar otras realidades en un aparente mundo complejo en
pensamientos, en donde el arte tiene de por medio el cuerpo propio, el cuerpo
cambiante y liberador de planteamientos
diseñados para creer en un estado corrupto, contenedor y generador de
diversos traumas a los cuales les hemos dado la fuerza necesaria para
consumirnos.
Estos
medios propuestos por la
contemporaneidad nos impregnan y desechan aquello a lo cual el cuerpo ha estado
acostumbrado. El acoplamiento de nuevas posturas conllevan al artista a asumir
nuevos roles y asumir desde su carnalidad la viscosidad de la vida.
La
contemplación también es un asunto puesto sobre la mesa, la discusión alrededor del arte del cuerpo, conlleva a plantear la mirada como mirada,
introduciéndonos en ella para abordar con todos los sentidos alerta y
configurar un nuevo esquema social que permita al ser humano vivencial llagar al fondo de realidades subterráneas.
El
objeto del performance va mas allá de todo esto, pues al parecer las
connotaciones a su disposición se encuentran cortas al presenciar la relación
del cuerpo en un espacio especifico, y bueno, no solo es presenciar, es en
cierto modo conectarse con las intervenciones plásticas que sondean los
espacios de lo inconcreto, de lo insondable, de lo carnal como punto referencial
a lo cual acudimos necesariamente para saldar deudas con nuestro pasado, con
nuestro propio ser fragmentado.
“Performance”….? ¿Acaso
no realizaba Pollock acciones que
conllevaban a una reestructuración de
los planteamientos descritos por una historia, de una nueva forma de percibir
la pintura?, pues el simple acto de pintar con esas connotaciones ya plantean en si una ruptura
con una forma de pensamiento, así mismo las acciones contemporáneas conllevan a
re -significar los modos y las formas de
lo dicho por la historia.
El
arte del cuerpo es visceral, es corrupto y puro al mismo tiempo, es un espacio
el cual percibimos lleno de contradicciones pero completamente cercano al
momento de encontrar imágenes que conllevan a sanar nuestro espíritu.
Encuentro
en los procesos de Alonso Zuluaga un grito abierto encarnando la vida, un grito
real donde se desgarran los sentidos en busca de lo primordial, abordando
entonces estos elementos que como el
menciona son vitales dentro de sus proyecciones del cuerpo y son la luz, la
carne y el alimento.
Carne
y alimento completamente físico, material y abordado como el sustento que
necesita la luz para ser vivido, con un lenguaje metafórico el cual encarna una
realidad fragmentada y distante la cual presenciamos su derrumbamiento. Nuestros
dioses han muerto, nuestras moles se encuentran en el espacio de la transformación donde la urbe y la
naturaleza dejan de ser una a la otra y se fusionan en un ir y venir de
verdades, así podemos hacer parte de una era en la cual debemos de darle un
giro a nuestra aferrada forma de pensamiento, para lo cual, el cuerpo, vehículo
inmediato de emociones permite llegar al espectáculo donde damos sepulcro a
esas ideas aferradas del pensamiento.
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