Retratando la muerte






RETRATANDO LA MUERTE

Francisco Antonio Cano es un hombre que desde que inicié las lecturas alrededor de su obra me ha  remitido a la memoria esa estrecha cercanía al pensamiento de un ser que constantemente observa su entorno, sensible a las formas de la naturaleza y sobre todo a ese espacio cargado de raíces, de nudos y montañas; su  dedicación nos ha puesto en evidencia un hombre  que vivió en una  época  complicada  en la que su natal Yarumal ubicada a tres días en mula de Medellín hace  referencia a las dificultades  de acceder al pensamiento y expresiones de vanguardia,  aquella mirada ubicada en los años 20, y que sin lugar a dudas da surgimiento al personaje que es expuesto como un  ¨visionario que concibió y defendió el hecho del conocimiento", además de un héroe por la forma en que se desarrolla su ser y su obra, en las condiciones más  agrestes

¨Su origen campesino no sólo  reveló  cuánto hizo sino en cómo lo hizo¨,  ubicado allí en  la tierra que lo incita en dibujar los paisajes, las gentes, la naturaleza toda. Nadie menos desarraigado que este pintor, al  plasmar las montañas, los tipos étnicos, los colores locales, los accidentes topográficos, los gestos de aquella  geografía a la cual pertenecía. Y es que hablar de su origen campesino, es hablar de su obra tan ligada a esa esencia de la cual ahora nos extrañamos.

¨La historia del arte no se basa en un inventario de representaciones visuales. Son componentes de esa historia de las formas de pensar el arte, de imaginar lo bello y de asignarle funciones¨, así lo expresa Santiago Londoño Vélez, en aquello  retomo la génesis del arte en su forma plástica del cual se expresa el pensamiento no solo de una época, sino a su vez del mismo ser que contempla y asume una realidad.          

"No olvidemos que el paisaje fue la temática preferida y dominante en las primeras décadas del siglo, pero Cano, al eliminar en Crepúsculo toda referencia de tierra y quedarse con los arreboles del atardecer, realizó un óleo que se salía íntegramente de la línea tradicional.  El titulo y la mención de los arreboles deben despertar la sospecha de que se trata de una obra sentimental y pinturera, pero nada más lejos de su resultado final... El Crepúsculo de Cano fue construido con cuatro brochazos sobre un fondo azul muy tenue, dos brochazos horizontales y dos ligeramente oblicuos, de los cuales eran tres amarillos y el cuarto era rojizo, trazados velozmente con la materia espesa para dejar ver la clara marca del pincel... Semejante acercamiento a la abstracción tuvo a finales de la década 20 un segundo y notable ensayo, plenamente logrado esta vez: la serie de Brumas de Pacho... Adentrándose en un abstraccionismo que realmente sentía, Cano pudo realizar el mejor conjunto pictórico de su trayectoria". SEGURA, Martha, (Noviembre 1992), Colarte  (http://www.colarte.com/recuentos/C/CanoFcoAntonio/critica.htm)

Desde   muy joven eran notables sus inclinaciones hacia el  arte, ocupando como espacio privilegiado sus estudios y observaciones de las obras de arte que se exhibían en  los museos o aquellas que Epifanlo Garay ya nos había dado a conocer y que lo catalogaban como  el maestro del retrato en aquel entonces, visto como un andariego que va en  busca de sueños, persiguiendo aquella imagen que nos conecta con sus raíces y nos acerca cada vez más a un espacio indefinible , constantemente abocado a luz del caminar de un hombre astuto por naturaleza, y por eso la astucia vence a la razón del estudioso  como dice González, aunque aquí encuentro esa contradicción con el espíritu montañero, si bien Cano fue un hombre criado en las montañas, el deseo de salir en busca del conocimiento, y es lo que subrayo de la idea de González, ese hombre astuto por naturaleza proveniente de una tierra merecedora de aquel termino

Aquel hombre realmente era un aventurero.

¨Se nace aventurero; las aventuras están dentro de nosotros y se realizan. Por dentro llevamos la carreta de nuestras vidas. Un bobo puede recorrer toda la tierra y nada le sucederá…aventurero es aquel que realiza su corazón por el mundo; el tipo lleno de vida que crea las circunstancias y cuya llegada produce una transformación  del ambiente¨ (GONZALES, Fernando. Viaje a pie. Pág. 65)



Cano fue un hombre ávido de conocimiento, las técnicas que desconoció las descompuso de manera intuitiva, deseando recorrer el mundo en busca de comprensión encuentra espacios  donde se forma desde la academia e  inaugura la escuela de artes para la formación de la cual él poco encontró,  pero que por su carácter perfeccionista lo lleva a buscar la academia como ese centro  en el cual se formará y consolidaran sus ideales , sin embargo  es a su vez rechazado su trabajo, término al cual me adentrare más adelante.

La Comisión Corográfica fue la empresa que vio prosperar la obra de artistas viajeros como Carmelo Fernández. Las libretas de apuntes de Cano nos remiten de inmediato a los propósitos desafortunadamente inconclusos de la Expedición Botánica y la Comisión Corográfica, aquello  en lo cual situó su pensamiento.

Corregir, es quizás el verbo que mejor se acomoda a la producción de Cano. De esta manera que si a las tendencias de su época se añaden las de su origen, es perfectamente comprensible que Cano aplicara todo su empeño a la búsqueda de un dibujo de corte académico, estrechamente ligado a la copia exacta del modelo, de esta manera realiza algunas  de sus obras, con el estudio del natural aunado a la habilidad que lo caracterizaba lo condujeron a no ceñirse a un único motivo. Cano probó todos los medios dispuestos a su alcance porque tenía conciencia de quien era, los perfeccionó  todos porque quería demostrarle  a su generación que aquí también se podía ser un artista integral y fue un pintor académico porque aplicó sin esfuerzo los parámetros de la escuela europea en que se educó. Pero así como se apegó a las fórmulas, se desprendió de ellas gracias a su capacidad para corregir errores y al hacer de aquello que lo rodea una obra de arte. Ligado su perfeccionamiento al rechazo de lo facilista invita a quienes da conocimiento a estudiar  la naturaleza directamente de ella  sin el apego de la imagen virtualizada como lo eran las copias de fotografías o libros, y de sus mismas palabras brotaba la idea : "que quien use formas naturales busque en la naturaleza esas formas, en la naturaleza, que es inagotable para suministrarlas, y que una vez vistas las estilice todo lo que sea capaz cada artista al aplicarlas al servicio de su arte".  SEGURA, Martha, (Noviembre 1992), Colarte  (http://www.colarte.com/recuentos/C/CanoFcoAntonio/critica.htm)

Cano es visto a su vez como el hombre que se transforma como artesano pintor en artista independiente con estilo propio, adoptando los modelos  vanguardistas  de  la representación de la realidad. Su relación  con lo artesanal ubicada en ese espacio familiar lo lleva a concebir los principios básicos de diferentes técnicas artesanales como lo fue  el modelado,  grabado al buril y fundición a la cera perdida, por ejemplo. ¨Mis ojos se acostumbraron a mirar labrar el metal, -escribió Cano- a ver surgir de las manos del obrero el vaso cincelado, la joya trabajo pacientemente. Yo empecé a pintar monos en la pizarra, en los libros y luego, poco a poco, sin darme cuenta, los iba trasladando al papel¨, el dibujo es el pensamiento que pasa a la mano y es expresado en la forma.

 Hubo una época difícil para Cano, donde su talento fue considerado por muchos, y donde  estas habilidades como retratista dieron nacimiento a un pintor que rara vez se escucha. Según nos menciona el mismo Cano, ¨algunos me apoyaron, otros me rechazaban y los más veían indiferentes mi trabajo. Me dediqué entonces a hacer retratos y tuve una rara especialidad: fui el pintor de los muertos [...] cuando en la Villa de la Candelaria moría alguno y los deudos deseaban conservar su retrato, se me llamaba¨. Fueron de fama sus retratos de difuntos, pintados a partir de las descripciones orales que le hacían los deudos. ¨ (Revista Credencial Historia, 1996)

Al morir nos hacemos más terrenales pues es la tierra quien llama nuestro cadáver a seguir su ciclo natural. Un cadáver es completamente inexpresivo al cual no le podemos aplicar ningún adjetivo, es siempre el mismo gesto de abandono que nos impregna la memoria.

Cano no recurre a ello, recurre al recuerdo de los allegados del difunto  de quienes conservan un recuerdo extraño. Expresa la extrañeza del recuerdo que es ambigua, haciendo referencia al tiempo y al espacio concebido. No deja de ubicarnos en el lugar de lo indecible y de por qué lo ya asunte no deja de ser impalpable.

Cano asume la responsabilidad de retratar la muerte, porque no es solo el difunto lo que emana de la obra, es a su vez lo que el ser denota de ello, la muerte ya citada desde el retrato es la esencia de la obra.  Y es que aquí hago referencia a la fotografía como medio de retratarnos de algún modo cercano a la realidad. Y es que si bien en los orígenes de la fotografía encontramos como los primeros retratados fueron difuntos era porque se necesitaba su quietud frente a la caja oscura quien iba a tomar toda su ¨luz¨ (valla luz) pues lo que emanaba de este ser ya no era sino su sombra

La vida es muy frágil, es como una vela, es nada. La utilización de la sombra, naturalmente, está ligada a la imagen de la muerte. Las sombras son siempre muertos, es siempre lo totalmente impalpable, lo que no se puede tocar, que es como la luz, que no se puede tocar, es impalpable. Aquí existe una relación entre el sujeto y el objeto; una foto es un objeto, pero ese objeto es también el recuerdo de un sujeto. El sujeto ahora está ausente y ahora uno tiene el objeto. Por un lado me interesa la relación a la realidad del sujeto que ya no es más que un objeto, la ausencia de este pero a su vez la permanente presencia del ser, que es el recuerdo y la memoria.

Desde siempre el hombre ha procurado  dejar una huella permaneciendo a través del tiempo haciendo evidente la necesidad de la memoria, acumulando detalles de alguna realidad no solo en su imaginario, sino exteriorizando dichos recuerdos por medio del registro para luego ser convocados desde el presente. La fotografía por ejemplo definida como técnica puede serlo como medio de comunicación, como escritura latente en el tiempo, modo de creación y también de memoria; presente y ausente por un volver al tiempo las imágenes allí narradas, donde plasmadas sobre algún tipo de soporte han servido a lo largo de la historia  como medio de transmisión de la información  hablando sobre lo que ello refleja. Hacen referencia a diferentes estados del pensamiento  de diferentes seres  convocados  así a través del tiempo. Pero  en Cano se encuentra la relación a la inversa. ¿Es el ser retratado ya despojado de toda energía y evocado desde la memoria para ser traído al presente?

¨La imagen fotográfica es la representación de su objeto, y a su vez la ausencia de este, depende de un soporte  cuya sensibilidad  a la luz reproduce ciertas condiciones  de visualidad en un momento dado, esto es el momento de realizar la toma, la fotografía exige la presencia del objeto¨ (PERE SALABERT, Inimagenes 1997, pág. 282) Aquí Cano ni siquiera exige esa presencia sino lo contario a ella: su ausencia

El objeto como elemento que sugiere la presencia y a su vez la ausencia del ser, la fotografía como prueba de existencia y del tiempo, del recuerdo y del olvido, de lo corpóreo y lo etéreo, la luz y la sombra, existiendo una relación dicotómica de presencia y ausencia, exhorta el sentido del ser, pero  a su vez afirma su ausencia.



































Bibliografía



3.      GONZALES, Fernando (1929) Viaje a pie. Editorial Universidad de Antioquia, Medellín/ Colombia



6.      Revista Credencial Historia, (septiembre de 1996) No. 81

7.      LONDOÑO, Santiago (1995) Historia de la pintura y el grabado en Antioquia, Medellín/ Colombia

8.      SALABERT, Pere(1997) Inimagenes, pág. 282

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